El Verdadero Enemigo

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Nací y me crie en Venezuela en donde desde mis 9 años de edad (1998) hasta el presente año (2017) el mismo partido político se encuentra en la presidencia y en la mayoría de los poderes, y de no ser por el destino inevitable para todos, a saber, la muerte de Hugo Chávez en marzo de 2013 serían ya 19 años con la misma persona como la figura del presidente, aunque pienso que Chávez era mucho más que un presidente, si se puede decir, al menos no era uno común y corriente.

 

Muchos acusan al régimen Chavista de dictadura, aborreciendo sus políticas, otros muchos lo idolatraron en vida y mucho más en muerte, ya es bien sabido que personaje público que fallece, personaje público que pasa a ser idealizado, en mi país hay un dicho “todo el mundo es santo después de muerto” y como ya he mencionado en anteriores artículos, se esconden grandes verdades de la cultura detrás de los dichos culturales enraizados. No pretendo complejizar todo el asunto, al menos no por mis mismas manos, pienso, sin embargo, que el tema como siempre en la problemática social, humana, de grupos, es muy compleja en sí misma.

 

Me he preguntado en innumerable cantidad de veces (y me lo sigo preguntando) ¿Qué es realmente la democracia?, que es una pregunta epistemológicamente muy compleja, equivalente a preguntarse ¿Qué es la libertad, el amor…? Pues ante todo hay que estar de acuerdo con que respecto a estas cuestiones siempre hay diferentes puntos de vista, diferentes definiciones y profundizaciones, pero también hay que estar de acuerdo con que no importa cuánto se hable al respecto, ninguna explicación va a dar completamente con la verdad del asunto, sin embargo, no quiere decir que estas cuestiones como la democracia, libertad o el amor, no existan. Es decir, estamos por no decir obligados, sujetos a estas cuestiones, por más que queramos ignorarlas, estas cuestiones existen, tocan y ordenan nuestros cuerpos, aun cuando no sepamos nada al respecto, están intrínsecas en lo que sería ser humano.

 

Pienso que cuando se trata de estas discusiones lo primordial es no dejar de dudar de lo que se asevera, por más que lleguemos a ciertas conclusiones (necesarias para proseguir) o ciertos acuerdos sociales con respecto a alguna de estas cuestiones, necesarias para la articulación de una sociedad, el acuerdo al menos en alguna medida. Pues bien, hay varios de estos términos con lo que quiero que nos quedemos en el proseguir de esta articulación discursiva que estoy llevando a cabo: La Libertad, El Amor, La Democracia, La Dictadura, por último, pero no menos importante La Duda; este último para mi tiene que ver con la principal arma de cualquier ser humano contra el Dogmatismo.

 

Cualquier sistema social, sea cual sea, actual o antiguo, chico o grande en números de población, siempre va a tener fallas, es decir, que está destinado a tener falencias y por consecuencia siempre existirá el sufrimiento entre las sociedades (Malestar en la Cultura, Freud), de diferentes tipos y magnitudes, eso sí, sino no tendría ningún propósito intentar elucubrar sistemas políticos y sociales, son necesarios y más aún es necesario releerlos y reescribirlos constantemente. Hago esta aclaración y hay que convenir que siempre existirá el sufrimiento, sin importar lo bien elaborada que este una ideología o sistema social, puesto que es una aseveración que muchos fanáticos políticos que están muy alienados a una ideología niegan rotundamente (directa o indirectamente) a la hora de hacer cualquier aseveración.

 

¡Pero no hay de que alarmarse! Es lo natural de la vida, no nos sentiríamos nunca saludables si no existiesen las enfermedades y hasta la propia muerte, no existiría la risa, el chiste, básicamente sin sufrimiento no seriamos seres vivos y no tendríamos ninguna especie de regocijo. Es precisamente la capacidad de contraste, de alteridad, de ponerse en duda, de poner el Ser en duda, lo que nos hace crearlo en el movimiento y a eso apuntamos los Psicoanalistas, al rescate del sujeto, del individuo para ponerlo en otros términos. Lo que sin duda nos hace tener una posición irremediablemente democrática, darle más peso al individuo que a la masa.

 

¿Cuáles serían las diferencias fundamentales del sujeto en Democracia y el Sujeto en Dictadura?, suponiendo desde luego la dificultad de determinar en qué estado vive realmente un determinado País, puesto que hay Democracias Dictatoriales y Dictaduras Seudo Democráticas, así como también hay diferentes realidades en cada época, sería lo *Real [1] del momento. Lo que es de mi interés seria echar luces sobre el sujeto en diferentes circunstancias sociales, en una lógica del funcionamiento mismo psíquico, en tanto tienen – o no- ciertas libertades, de elección, sobre todo, porque ¿no es acaso la libertad de elección el principal mástil de la democracia?

[1] *Real: Término del Psicoanálisis Lacaniano, de hechos, que se refiere en este caso a las particularidades de cada tiempo histórico, geográfico y que plantean un antes y un después para la civilización. Por ejemplo: El libre acceso al internet, la invención de la rueda, electricidad, penicilina, etc.

 

En mi país he vivido y observado como de poco a poco, y de más en mas, se fue perdiendo la libertad de elección y fue creciendo cada vez más el amor desmedido por la figura de Chávez y la revolución, subiendo este como mártir, símbolo, ídolo, en un sistema que como idea política plantea a su líder como el pueblo, en reiteradas oportunidades el mismo Chávez afirmaba “Yo soy el pueblo”, es una idea poderosa, que hace masa, hace multitud, fanatiza y no plantea la vida como realmente es en sus términos, y es que en la práctica –ninguno es igual a otro-, y esto no tiene por qué ser malo, lo que pasa es que así las cosas son más fáciles, –si Chávez es el pueblo, y el asevera la victoria, entonces solo lo debo amar a él, seguirlo a él, idolatrarlo a él y a ningún otro-. Es discursivamente, la contracara de la democracia, la pérdida de las libertades individuales, la perdida de la forma propia (del cuerpo) por el de la masa.

 

Por supuesto que este fanatismo no es algo particular del Chavismo, ni de los políticos, supongo que algo de política hay en todo fanatismo, pero fundamentalmente el fanatismo es un modo más de entre muchos para afrontar lo que llamamos vivir, Ser humano, existir. Y no es ni cerca el modo más sano de vivir, ya que el fanático se des – responsabiliza de sí mismo, la culpa siempre está fuera, ya que su líder o su movimiento es “perfecto” y todo tiene que ser hecho para que eso no se derrumbe. Es un sistema de pensamiento estructuralmente dogmático, se puede y se ha vivido en muchos grupos sociales a través de toda la historia de la civilización, en donde nunca falta el ingrediente para cerrar la formula – el origen de todos los malesllámese como sea oportuno llamársele: Capitalismo, las “brujas” para la Iglesia en la Edad Media, los “judíos” para el nazismo, los “inmigrantes” para los norteamericanos, etcétera, etcétera. El punto en común es des-responsabilizar al sujeto.

 

Yo entretanto, y desde bien chico, al único ídolo que le rezo es al de la Duda, la duda de cualquier afirmación, duda de cualquier líder, puesto que es la duda la que hace que lleguemos a los saberes más verdaderos, y la Certeza el origen de toda ignorancia.

 

 

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Tomado por el Fútbol

Mi cuerpo esta tomado por el fútbol…

como no dejarme tomar?

como no dejarme tomar por la simétrica perfección de la esfera, la bella que va y viene a mi cuerpo tosco que con el tiempo se adapta a ella…

el cuerpo perecedero que siente alcanzar lo mas vivo en el juego

como no dejarme tomar por el giro orbitante que puedo causar en un balon al impactarlo con el arte de medir cada fuerza, angulo y momento correcto de rozar lo sublime

como no dejarme tomar por la sensación de tener una completud con el otro que me entiende en el juego?

fútbol me tomaste el cuerpo hasta el día de mi muerte, dulce arte del cuerpo te llevo conmigo…

Anoche

 

Anoche estaba meditando, no del modo que lo hace un monje, o ninguna técnica de meditación en sí, o como pudiera llamársele, supongo que solo estaba meditando una noche más. Y me quedé pensando en que lo único que tenemos son más noches, mas tardes, digamos que más atardeceres- ¿Cuántos atardeceres tiene una vida humana? Me pregunté, pues cada año tiene (a no ser que estemos cerca del polo norte) al menos unos 365 atardeceres, cifra que por alguna razón me costaba recordar sin primero consultarlo, supongo que tiene que ver con el miedo de afrontar nuestra finitud.

Pues, cada año entonces tiene unos 365 atardeceres y un humano promedio tiene una -esperanza de vida- como nos gusta llamarla, digamos de unos 75 años… pero bueno, justo en este punto desistí de seguir con las matemáticas, ¿Cuál es el punto? El hecho es que somos jodidamente finitos, creo que la palabra –jodidamente– cabe como una mejor descripción de ello que cualquier matematización de la vida.

Creo que pueden haber dos tipos de personas, si, dos tipos de persona… ¡JA! que otra manera tonta de tratar de matematizar la vida. Pero bien, digamos que fuese así, que puede ser también por supuesto. Están las que tienen un buen acuerdo con su finitud decidiendo ocupar sus atardeceres moviendo el cuerpo al son de alguna pasión; después están las personas que no toleran la finitud, dedicando sus días a las quejas, carentes de pasión.

Las pasiones dejan marcas, fracasos, talladuras, pues poner el cuerpo en marcha también es someterlo a la fricción del movimiento, pero al mismo tiempo es una de las pocas maneras de fluir. Elaborando el cuerpo en el movimiento, porque es así, se encuentra en constante cambio, supongo que es lo más sensato con la existencia misma, el constante cambio de todo.

Nosotros somos todo, solo podemos crear la realidad, escribimos constantemente mientras sentimos, creemos que observamos pero no observamos, creamos y creemos. Extrañamente hay que chuparse lo amargo para degustar lo dulce, tampoco hay renacimiento sin alguna muerte ¿no? Esas pequeñas muertes… tan necesarias que han sido, y seguirán siendo, para sentirse realmente vivo. Hay que bancarse la pelusa si te gusta el durazno, como dice el dicho.

Suele haber mucho saber en los dichos populares, si los sabes leer claro, pero son tan sabios realmente, que surgen de las mentes más intrépidas, y se quedan por un tiempo, guindando de los discursos, como un pedazo de verdad, como lo que en parte son, recortes de verdad.

Me gusta, como a Borges podría gustarle, pensar que todo el universo puede estar en un solo punto, o en todo al mismo tiempo, que cada partícula del universo guarda la llave de todas las cosas. Creo que comparto esa mente infantil, por su perspicacia y capacidad de maravillarse con la simpleza de la vida. Creo que todos cuando éramos niños tuvimos un buen acuerdo con la finitud, pareciera que ese acuerdo se puede (o no) ir perdiendo con el tiempo y la adultez, si te dejas.

Cuando niño recuerdo que todo era eterno, los hormigueros, cualquier roca, una hendidura en la pared que observaba mientras la trepaba. Me siento exitoso cuando logro ese estado de nuevo, que es alcanzado a través de la pasión, como escribiendo esto mismo, o tal vez leyendo aquello otro, y no sin las pequeñas muertes inevitables, mientras esté vivo y apasionado me siento como un niño feliz… eterno.

A CUENTA DE LOS OTROS: LA NARANJA MECÁNICA

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En la Película de Stanley Kubrick “La Naranja Mecánica” basada en el libro de Anthony Burgess del mismo título, se muestra un tramo de algunos años de vida del personaje principal, Alex, que en gran parte es narrado por él mismo, narración que realiza de manera pintoresca y con neologismos a nosotros sus “amigos”. Este film muestra en gran medida todo un sistema social que caracteriza al mundo moderno, incluyendo temas sociales tales como: política, ciencia, seguridad, moral. La intención no es un análisis profundo al respecto, sino más bien señalar y resaltar puntos de interés para preguntarse, que decidí ubicar de la siguiente manera: 1. ALEX Y SU VERSIÓN DE PASARLA BIEN, 2. LA SOCIEDAD Y SUS MECANISMOS y 3. LIBERTAD SUFRIDA Y CONTINGENTE.

 

1. ALEX Y SU VERSIÓN DE PASARLA BIEN

Alex es ciertamente una persona que tiene un modo de pasarla bien y de gozar en la vida un tanto no convencional, pues lo convencional tendría que ver tal vez con el amor, éxito, seguridad, dinero o cualquier cosa que se le ocurre al neurótico que es lo que le hace falta en la vida moderna para “ser feliz“. Este modo no convencional de pasarla bien de Alex implica un placer en mirar y causar el sufrimiento ajeno. Es evidente que Alex no se detiene ante las amenazas de la ley, pues para él lo que importa es gozar trasgrediendo la misma, no el dinero, ni los padres amorosos, ni el hogar, ni nada que usualmente se cree que a alguien lo complementaria. Y no le cabe la menor duda de que este es el modo en el que él goza, filosofía que termina impartiendo a sus compañeros: “¿Y qué harán Uds. con el dineral? ¿No tienen cuanto necesitan? Si necesitan un coche lo arrancan de los arboles, si necesitan dinero, lo toman, hermano”.

A lo largo de la película se puede uno percatar de la cantidad de neologismos empleados por Alex: Mete-saca, Gullivera, Videar, Drooguies, Tolchockear que a mi criterio dan cuenta de la manera en que transgrede el Simbólico, a tal punto que modifica el lenguaje a razón de mostrar su propio modo como distinto al establecido. Él no practica violencia, sino ‘Ultra-violencia’, no ve sino que ‘videa’.

Entre estos neologismos, así como mofas, disfraces, cantos, Alex, junto a sus compañeros: Georgie, Dim, y Pete, viven su vida al margen de la ley ultra-violentando, y satisfaciéndose de ello de una manera tan certera que puede invitar al espectador, dudoso de su propio goce, a buscarlo de la misma manera, a ser uno más de sus compañeros. No es por casualidad que aun sabiendo el horror tras los actos de Alex, no podamos sino estar de su lado durante toda la película, pues es a nosotros a quienes se dirige como sus ‘amigos’ y ante los cuales se expresa como un ‘humilde narrador’ con su discurso particularmente encantador, típico de aquel que sabe como gozar del otro.

Entonces no es sin el otro, el cuerpo del otro, y el cuerpo propio que se goza. Necesita de este otro. Esto se refleja en que nunca es su intención acabar con la vida de sus víctimas: “No había cortado ninguno de los cables principales de Dim”. De hecho, en la escena del asesinato en el instituto de salud se muestra a un Alex espantado ante el cuerpo inanimado de aquella mujer de la cual estaba gozando de sobremanera minutos atrás.

 

2. LA SOCIEDAD Y SUS MECANISMOS

naranja conductismo

 

A Alex lo entendemos como un sujeto cuyo uso del simbólico es el de violentarlo, gozarlo, entonces podría fácilmente ser señalado como un inmoral y ciertamente desde el punto de vista social en donde los ‘malchicos’ entrarían en la población de personas catalogadas irracionales e indeseables en una sociedad. Esto termina por tenerlo siempre en la mira de la ley, están a su asecho para domarlo (o al menos limitarlo) confinándolo a la cárcel para rehabilitarlo, y reintegrarlo a la sociedad convertido en un ser “racional”.

Es aquí donde los sistemas judiciales fallan, al igual que los intentos de la ciencia moderna y las técnicas conductistas para la “reformación de conducta”, pues no toman en cuenta la particularidad del sujeto, y que además hay una satisfacción mas allá de todo esto: “¿Que se les mete adentro? Estudiamos el problema, lo estudiamos hace casi un siglo pero no adelantamos nada, aquí tienes un hogar, tienes padres amorosos, no tienes mala cabeza ¿Es algún demonio que se mete dentro de ti?” dice el agente post-correctivo de Alex. Esto muestra de antemano, que su modo de tratar a los ‘malchicos’ implica un cambio de lo “irracional” mediante sus avances científicos. Un avance de la ciencia del control diría yo, o del intento de control, y un tratamiento para la sociedad más que para Alex, pues él nunca tuvo siquiera la idea de cómo era el tratamiento hasta que empezó, así como también éste está encaminado a eliminar los comportamientos indeseables sin siquiera preguntarse por la satisfacción implicada, satisfacción que no cesa ni por estar confinado a un espacio reglamentario y bajo constante observación, ni siquiera leyendo la biblia: “Leí todo acerca de los latigazos y la coronación con espinas y todo eso, y podía videarme a mi mismo ayudando e incluso haciéndome cargo de los tolchockeos y los clavos, vestido a la altura de la moda romana”.

El tratamiento conductista propicio un malestar “rápido como un tiro” y que se manifestaba “como detective que vigilara al doblar de la esquina”, así vemos que el mismo Alex se da cuenta que el tratamiento solo ejerce control sobre su conducta pero que su empuje hacia ese modo de goce sigue allí y que no cesará de buscar la manera de realizarse.

 

3. LIBERTAD SUFRIDA Y CONTINGENTE.

No fue sin un gran padecimiento con lo que Alex debió abordar la “libertad”. Era libre de prisión ciertamente, pero esclavo de sus pulsiones y del gran malestar que estas le provocaban debido al tratamiento, y que lo llevaron al punto tal de saltar por la ventana al oír la novena sinfonía de Beethoven que tanto le placía y con la cual cometía sus actos preferidos, y que actualmente se había convertido en una tortura. Sin embargo y como había mencionado con anterioridad el goce no cesa de buscar la manera de realizarse, y es así como Alex al despertar en el hospital y tras ser abordado por toda la atención y cariño del ministro con la misma sinfonía sonando, se percata de su cura, de lo que para él sería -la cura- y poder realizar sus tan añorados actos escuchando la sinfonía con el mismo placer que siempre le había causado… “mientras la música alcanzaba su clima, podía videarme a mi mismo claramente, corriendo y corriendo con pies muy ligeros y misteriosos, esculpiendo toda la cara de este mundo con mi britva corta gargantas. Vaya que estaba curado

 

Naranja vaya que estaba curado

Análisis de “El Secreto de sus ojos” (Película)

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Una obra de arte sería el calificativo ideal para dicha película, esta película dirigida por Juan José Campanella que además de saber mostrar la vida de dichos personajes de una manera impecable, muestra muchos asuntos del acontecer de lo humano. El tema principal de la película es el caso de violación/homicidio de una joven hermosa llamada Liliana Colotto, y de cómo esta contingencia repercute en la vida de su esposo Ricardo Morales, en la de Esposito, Salvador e Irene que son miembros del juzgado encargado del caso.

La película transcurre en Buenos Aires en dos tiempos cronológicos, el primero en 1974 cuando sucedió el asesinato/violación de Liliana y el segundo después de 25 años cuando Esposito quiere escribir una novela acerca del caso y de lo ocurrido, a la misma vez que las experiencias, errores y decisiones de su propia vida se le vienen a la memoria lo que produce a la misma vez como una especie de terapia auto aplicada. Es aquí donde los elementos como el goce , los obstáculos característicos de un sujeto neurótico, se hacen notar en el escenario que es la propia vida de Esposito.

Para el análisis de la película tomaré la óptica del personaje principal Benjamín Esposito, como está en la misma pelicula, que ademas  se juega mucho el asunto del ver, o la mirada (no por nada el titulo de la misma), que se hace notar no solo en los juegos ópticos en la producción de la misma sino en el mismo personaje de Esposito ya que era un hombre muy observador. Para él el caso de asesinato fue particularmente espantoso, llegar a la escena del crimen donde yacía la joven ensangrentada lo abrumo de sobremanera. Liliana muere aparentemente en el momento cuando el amor entre ella y Ricardo estaba más vivo, cuando estaban más enamorados, dejando así a Ricardo con un amor eterno ciertamente, de esos imposibles.

Este amor también obsesionó a Esposito quien no había podido acceder al suyo que era Irene, su jefa directa, comprometida a otro, y a la que él creía muy superior al mismo en méritos como para que pudiera ocurrir algo amoroso entre ambos; Saboteándose de antemano el disfrute, a pesar de que Irene le correspondía abiertamente en cualquier momento su amor por él, amor que él parecía no ver, pese a ser ese hombre muy observador, lo que hace pensar en algún goce remitido a la mirada; Es en ese ver/no-ver (que vendrían a ser lo mismo) las señales de la amada donde el inconsciente de Esposito hace, a mí parecer su función de asegurarse el obstáculo de no poder tener a la mujer que él deseaba, Irene.

Durante toda la película se observa claramente el tema de la pasión, Esposito apasionado por el caso y por atrapar al hombre que hizo semejante atrocidad a tal amor que se tenían Liliana y Ricardo, un amor verdadero a los ojos de él. Estaba la pasión del asesino Isidoro Gómez, quien le escribía en clave de jugadores de Racing FC a la abuela, lo que llevó a Salvador a suponer que lo podían encontrar en un partido de dicho club, como realmente fue. Salvador en un dialogo entre él y Esposito, parece que con el saber de lo cotidiano, da una clase explicita de lo ruinoso de cada goce y dice algo como: “Yo me la paso de taburete en taburete echándome unas borracheras hasta que me sacan a patadas y aquí, teniendo una casa y una mujer que me quiere tanto que aun no me echa… ¿Y vos?… cuanto tiempo has pasado enamorado de Irene cuando sabes que ella tiene más ganas de casarse que Susanita (Personaje de Mafalda)…” finalmente dijo: “La pasión esposito, la pasión… las cosas van y vienen, los trabajos, los lugares, los eventos, pero la pasión sigue”.

Finalmente atrapan a Isidoro pero el sistema Argentino corrupto de la época no permite que cumpla su debida condena. Es así como por medio de la contingencia inicial, terminan matando a Salvador en casa de Esposito por equivocación y queda Isidoro libre. Dicho evento ocurrió precisamente el día en que Esposito y Irene se iban a ver en un café para ver que iba a pasar con ellos dos, como pareja. Esposito se tuvo que ir de Buenos Aires, un obstáculo perfecto ante Irene a quien dejo plantada sin un beso en la estación del metro mientras él se iba.

Se fue por 10 años, al volver Irene estaba casada y con dos hijos. Su amor nunca se pudo dar y no le podía echar la culpa al destino, cosa de lo que se da cuenta en el otro tiempo cronológico de la película cuando está escribiendo la novela. Un último esfuerzo por conseguir a Isidoro durante la escritura de su novela, lo lleva a un estado al que llamaría una fatiga, un cansancio de su repetición neurótica. Ya a esas alturas, después de 25 años Esposito se encuentra agotado de su personalidad.

Benjamín ubica al viudo Ricardo, ya con 25 años más. Viviendo solo en un área rural, en donde posteriormente se percata que tuvo prisionero a Isidoro durante todo ese tiempo, esta experiencia parece haber causado en Benjamín una ubicación distinta ante el deseo, ya que al final logra acceder al mismo teniendo algún encuentro con su amada Irene.